La nave industrial, con más de 4,500 m², requería la renovación de áreas críticas del suelo debido al desgaste por alto tránsito y carga pesada. Se emplearon fibras y aditivos para reforzar la solera de hormigón, logrando una base más resistente y duradera, alineada con las exigencias de las operaciones diarias de Voss.
Trasladadas las oficinas al nuevo espacio, se derribaron las instalaciones antiguas para ampliar el área de almacenamiento. Esta ampliación permitió optimizar la logística interna y aumentar la capacidad de stock, clave para mantener su liderazgo en el sector. El proceso fue ejecutado con maquinaria especializada, asegurando precisión y cumpliendo plazos estrictos.
La renovación de la fachada incluyó saneamiento, resolución de los problemas de decoloración, suciedad y oxidación; y la integración de acero inoxidable como escaparate del material que comercializan. Se añadió un acceso adaptado con rampa y escalera de hormigón armado visto, destacando el logotipo restaurado como símbolo de modernidad e innovación.