Intecma, líder en diseño y desarrollo de máquinas de formado, llenado y sellado para vasos de baja capacidad, requería reforzar su nave de 4 300 m² para soportar un tráfico intenso de maquinaria y carretillas. El pavimento de hormigón, expuesto a abrasión y productos químicos, necesitaba una solución que prolongara su vida útil y facilitara el mantenimiento.
Para crear una superficie continua y duradera, aplicamos:
Imprimación epoxi de adherencia superior sobre el hormigón preparado.
Revestimiento de resina poliuretánica de 4 mm de espesor, resistente a impactos y abrasión.
Acabado antideslizante para garantizar la seguridad del personal.
Este sistema no solo protege frente al desgaste, sino que ofrece un aspecto limpio y homogéneo, fácil de limpiar y capaz de resistir productos industriales agresivos.
Algunos procesos de Intecma requieren condiciones térmicas estables. Para ello, diseñamos y ejecutamos la construcción de módulos aislados dentro de la nave, con paneles sándwich de núcleo térmico y techo aislado.
Estos espacios garantizan un ambiente óptimo tanto para la maquinaria como para el confort del personal técnico, reduciendo detenimientos innecesarios por variaciones térmicas.
Para maximizar la eficiencia energética y el confort general, reforzamos el aislamiento de la nave mediante:
Colocación de barreras de vapor en paredes y cubiertas.
Sellado perimetral de juntas y remates de paneles sándwich.
Adición de lana mineral en conductos y huecos críticos.
Estos trabajos minimizan las pérdidas de calor en invierno y el ingreso de calor en verano, reduciendo el consumo de energía en climatización y mejorando la acústica interior.
Este proyecto demuestra cómo una reforma bien planificada y ejecutada puede transformar una nave industrial, convirtiéndola en un espacio más seguro, eficiente y preparado para los retos de la producción moderna.
