Al entrar en estas oficinas situadas en un edifico de Núñez y Navarro de la Avenida Diagonal, nos encontramos con paredes inmaculadas, techos altos y mucha luz.
El cliente, un mayorista de viajes francés, deseaba color, dinamismo y confort. ¿Cuál fue nuestra propuesta?
Pintamos las paredes con colores vivos e incorporamos paneles colgantes para acabar con el eco.
También instalamos luces suspendidas con un buen índice de rendimiento cromático para iluminar los puestos de trabajo y los puntos de encuentro.
Como detalle final, encargamos unos graffitis a un artista del efímero para animar las paredes del vestíbulo y de las salas de reuniones.