No todas las reformas presentan el mismo nivel de complejidad. Algunas exigen algo más que una buena ejecución: requieren una planificación milimétrica para adaptarse a entornos donde la actividad no puede detenerse. Ese fue el reto que asumimos en la renovación integral de las oficinas y zonas de descanso de MALEBREU CANO, empresa familiar dedicada a la distribución mayorista de fruta en Mercabarna.
El objetivo era modernizar por completo espacios que habían quedado desactualizados, mejorando tanto las áreas de trabajo como las zonas destinadas al bienestar de los empleados. Todo ello dentro de un entorno logístico en pleno funcionamiento, donde el movimiento constante de mercancías, vehículos y trabajadores forma parte de la operativa diaria.
El objetivo que teníamos era construir una oficina limpia, minimalista y calmada, donde la privacidad y la colaboración convivieran con naturalidad. Para ello, incorporamos divisorias de doble vidrio que mantienen la continuidad visual y la entrada de luz, un pavimento de roble estilo nórdico que aporta calidez y revestimientos textiles acústicos en salas de reunión para elevar el confort.
Además, actualizamos el vestíbulo de acceso desde los ascensores con iluminación LED, nueva pintura y detalles corporativos, reforzando la experiencia desde el primer paso. En paralelo a la obra interior, el edificio renovó su fachada acristalada, lo que multiplicó la luz natural y alineó la imagen interior y exterior del conjunto.
Trabajar en Mercabarna implica adaptarse a una realidad muy concreta: la actividad nunca se detiene. Por ese motivo, organizamos la intervención en dos fases cuidadosamente coordinadas, permitiendo que la empresa mantuviera su operativa habitual durante todo el proceso de reforma.
La planificación de cada actuación fue clave para minimizar interferencias y garantizar la convivencia entre los trabajos de obra y la actividad diaria del negocio. Esta metodología nos permitió ejecutar el proyecto de forma segura, eficiente y sin afectar al funcionamiento de las instalaciones.
Con una duración total de seis semanas, el proyecto contempló la transformación integral de las oficinas y de la zona de vestuario y comedor para trabajadores.
Los trabajos realizados incluyeron la renovación de las instalaciones de climatización y electricidad, la eliminación de divisorias interiores para generar espacios más abiertos y la incorporación de nuevos acabados adaptados a la normativa vigente del mercado.
La intervención permitió optimizar la distribución existente y crear entornos más funcionales, cómodos y alineados con las necesidades actuales de la empresa.
La propuesta de diseño apostó por la sencillez, la amplitud y la funcionalidad.
La eliminación de elementos innecesarios y la reorganización de los espacios, permitieron ganar sensación de amplitud, mejorar la circulación y crear ambientes mucho más agradables para el trabajo diario y los momentos de descanso.
El resultado es un espacio contemporáneo, práctico y eficiente, diseñado para responder a las necesidades reales de quienes lo utilizan cada día.
Más allá de la transformación física de los espacios, este proyecto ha supuesto una oportunidad para acompañar a una empresa familiar con una larga trayectoria dentro de Mercabarna en un momento de renovación y mejora de sus instalaciones. La confianza depositada en nuestro equipo y la posibilidad de seguir colaborando en futuras actuaciones son, sin duda, algunos de los aspectos más gratificantes de este proyecto.
Porque cada reforma va más allá de los materiales y los acabados. Se trata de crear espacios que acompañen la evolución de las empresas y aporten valor a las personas que trabajan en ellas.